sábado, 4 de enero de 2020

Airbourne: 25 de octubre de 2019

El amor por la música se demuestra en las grandes ocasiones, y ésta fue una de ellas. Ir al concierto de Airbourne el día de mi aniversario de boda sin mi mujer fue un acto temerario, pero mereció la pena. Tenía muchas ganas a estos australianos y, en líneas generales, no defraudaron.


Por suerte no fui solo, me acompañó un excompañero de trabajo con quien comparto gustos musicales y hamburgueseros. Él, que sí había visto al grupo hacía varios años, sí que notó el peso de los años en el bueno de Joel O'Keeffe. Pero empecemos por el principio.


Los teloneros fueron los Supersuckers, un grupo estadounidense que también toca hard-rock pero cuyo estilo no me va. Y es que si la voz del cantante no te gusta, difícilmente te va a seducir una banda.


Tras una corta actuación, ellos mismos ayudaron a recoger sus bártulos y abrieron paso al plato principal. La música que usaron como intro fue el tema principal de la película Terminator 2, pero la ecualización era tan rara que la melodía sonó prácticamente irreconocible. Fue una lástima porque los lásers rojos quedaban muy bien (véase el primer vídeo al final).

Entraron muy fuerte con un tema que fue toda una declaración de intenciones, Raise the Flag, de su segundo disco, muy cañero y que nos activó desde el primer momento.


Inmediatamente se notó que la mezcla no estaba bien compensada porque la guitarra del front-man sonaba muchísimo más alta que cualquier otra cosa, incluso algo más que su voz. El problema de eso era que en cuanto paraba un momento de tocar se notaba demasiado su ausencia.


Antes de continuar, dejo el setlist que interpretaron (invariable a lo largo de la gira):

Raise the Flag
Too Much, Too Young, Too Fast
Burnout the Nitro
Back in the Game
Girls in Black
Bottom of the Well
Breakin' Outta Hell
It's All for Rock 'n' Roll
Boneshaker
Live It Up
Stand Up for Rock 'n' Roll

Bises:
Ready to Rock
Runnin' Wild

Durante las primeras canciones todo transcurrió como un concierto normal y corriente, a lo que llevo acostumbrado los últimos 10 años o más, pero a partir de Girls in Black la cosa se desmadró como hacía tiempo que no veía: justo para el solo Joel fue paseado entre el gentío a hombros de un miembro de su staff, arrancando la revolución. Muchos tíos se empezaron a quitar las camisetas y los pogos surgieron canción tras canción, habiendo algún que otro espectador que salió un poco mal parado. Unos cuantos enérgicos empujones nos llevamos y los que no somos muy corpulentos o llevamos gafas tuvimos que apartarnos para no "cobrar" más de la cuenta. De hecho, a mi amigo hubo una señora que le dijo: "A éste no le empujes, que es menor" refiriéndose a su acompañante, como si nosotros estuviéramos empujando a propósito.



No tuvimos un receso hasta que en medio de la canción It's All For Rock and Roll alguien del staff empujó un carrito al escenario con bebidas y Joel sirvió unos Jack Daniel's con Coca-Cola a sus compañeros (y a él mismo, claro). Boneshaker volvió a enfriar un poco los ánimos por ser un tema nuevo (y no muy bueno), pero el arranque de Live It Up, con Joel encaramado en lo alto del muro de amplis Marshall, volvió a enloquecer la sala.


Cuando empezó la primera canción de los bises vi el hueco, me armé de valor y atravesé a la carrera (y a saltos) el enésimo pogo que se formó hasta alcanzar la segunda fila. Así que desde ahí, aguantando las mareas humanas que me empujaban en todas direcciones, disfruté el frenético final del concierto (perdiendo además a mi amigo, al que no encontré hasta el final del mismo).




La verdad es que entre la peculiar mezcla y que la voz de Joel se fue apagando según pasaban las canciones (y sólo fueron 13, aunque de gran intensidad), no se puede decir que la actuación fuera redonda, aunque la forma en la que enganchan al público lo compensa todo.

Ahondando en el asunto de la voz de su front-man, si tenéis ocasión de escuchar su EP de 2004 titulado Ready to Rock, podréis observar la diferencia en el tono de su voz. En aquella primera publicación cantaba más grave, en un registro en el que estaba más cómodo porque es el suyo natural. Pero supongo que alguien le debió recomendar rasgar más la voz, lo cual sin duda les ha dado más éxito, pero supongo que también le va a ir estropeando las cuerdas vocales poco a poco.

En definitiva, el problema de este grupo es que Joel carga con demasiadas tareas: ser el front-man, cantante, solista y animador todo al mismo tiempo es demasiado y poco a poco le va pasando factura, a pesar de querer dar la imagen de ser el más animal y el más machote.

A continuación los vídeos que grabé:






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